Juan 10:11
Su vida por la tuya. Él ocupando tu lugar. Él por ti.
Es el Buen Pastor. El que te acompaña, te cuida, te protege, te guía y alimenta. El que te enseña. El que te salva.
Tú en él (Gálatas 2:20). Tu eres por medio de él. Puedes por medio de él, haces por medio de él. La vida que vives la vives por la fe en él. Tu destino eterno lo garantiza él.
En tu debilidad recibes de él la fuerza. En tu incapacidad recibes de él la sabiduría y el poder. En tus miserias recibes de él la santificación.
Eres fuerte, no en ti mismo, sino en él. Eres sabio en él.
El apóstol Pablo enseña “cuando soy débil, entonces soy fuerte” 2ª Corintios 12:10; y 1ª Corintios 1:27,28.
También eres construido en él, completado en él (Colosenses 2:10). Tienes propósito, no en ti mismo, sino en él (Filipenses 1:6); una vida de fruto unido a él (Juan 15:5).