Romanos 8:32,37
Si hemos creído que Dios nos ha salvado, también podemos creer que Dios es Poderoso para guiarnos por esta vida en victoria, Juan 16:33.
Si habremos de sufrir ¿de qué victoria hablamos?
Cada momento de la vida podemos afrontarlo con su presencia y poder de tal manera que todo sea al fin dispuesto para nuestro bien, Romanos 8:28.
No nos faltará su compañía, su palabra de ánimo, las fuerzas y el milagro.
Recodemos la travesía por el mar de Galilea en medio de la tormenta. Lo más importante es que alcanzaremos la meta, la otra orilla.
¿Cómo caminaré en victoria en la práctica?
Reconozcamos que nuestro Padre Celestial es Dios por sobre todo, Salmo 100:3; Proverbios 3:6.
Busquemos al Señor cada día y consagremos nuestra vida, días y situaciones a él, Amós 5:4.
Dispongámonos a seguirle, es decir a escucharle y obedecerle, Juan 10:27,28.