Salmo 103
Necesitamos relacionarnos unos con otros. Es necesario la vida en familia y en sociedad. Fuimos creados por Dios para ser su pueblo, la familia de Dios, y él nos llama ovejas suyas.
Pero esta relación de Dios con el hombre no es una relación muerta, sino viva. Dios ha prometido el cuidado del rebaño, Salmo 23:1-4.
Precisamente el sufrimiento que rodea a la humanidad no parece mostrar el cuidado de Dios. Pero Dios insiste en que si confiamos en él, él nos cuida, 1ª Pedro 5:7.
También la humanidad parece haberse perdido en el camino de la fe y confianza en Dios. Hay un camino de vuelta a esa confianza y a ese cuidado divinos, Juan 14:6. Jesús allanó el camino a Dios. Todo lo que impedía en nosotros acercarnos a Dios, Jesús lo quitó y lo llevó a la cruz: 1ª Pedro 2:24,25. Sólo necesitamos creer.