Jesús calma la tempestad. Cuando Jesús calmó la tempestad, sus discípulos se preguntaban quién era aquel hombre, Marcos 4:41. Jesús les dijo que les faltaba fe. Les faltaba conocerlo y creer en él.
Jesús sana a un paralítico. Jesús conocía aquel interrogante en los corazones de sus discípulos y de la gente que le rodeaba y como respuesta hizo milagros, demostrando que él es el Salvador, quien tiene toda la potestad en la tierra, Mateo 9:6.
Jesús es el Yo Soy, el que tiene toda potestad en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18), él es el Todopoderoso, Apocalipsis 1:8. Él es el Primero y el Último, el Principio y el Final, el Alfa y el Omega, Apocalipsis 1:11.
¿Quién es éste? Jesús es el Todopoderoso.
Y cuando decido conocerlo, entonces puedo pedir conforme a su voluntad.
Conocerlo me ayuda a saber qué pedir. Y entonces puedo pedir con confianza sabiendo que me escucha y que responderá mis oraciones, Mateo 21:22; 1ª Juan 5:14,15.