No solo de pan

Bienvenido a mi blog. De forma sencilla puedo decirte que para mí Jesucristo es la vida. Siempre le estaré agradecido por el día en que llegó a mi vida y me ayudó a creerle. Cada día encuentro en la oración y en sus enseñanzas aliento y dirección. Sé que un día estaré con él para siempre en el cielo. Espero que encuentres en las palabras que escribo inspiración para creerle y seguirle.

Juan 8:12

El que sigue a Jesús no anda en tinieblas, no anda en pecado, no anda seducido por el mundo e influenciado por el maligno. El que sigue a Jesús anda en el Espíritu y no satisface los deseos carnales, no da el fruto de la carne sino el del Espíritu. No es esclavo de la mentira sino que es dirigido por la verdad. Su alma no es esclava del odio sino que es llena del amor de Dios. Su mente se deleita en todo lo bueno, su boca es una fuente de bendición.

Jesús mandó que se hiciesen discípulos suyos enseñándoles que guardasen lo que él había mandado. Seguirle es ser discípulo. Entonces seguirle es creer y obedecer lo que él enseña, obedecer su palabra.

Los que hemos creído a Jesús necesitamos obedecer su palabra para no andar en tinieblas. Su palabra es el más poderoso antídoto que tenemos contra las tinieblas. Su palabra siempre nos marca el camino de la luz, de la verdad. Meditar, creer y obedecer su palabra nos ayudará de forma poderosa a vivir sin ser esclavos de las tinieblas. Obedecer su palabra nos ayudará a no vivir siendo esclavos del pecado.

Nos es necesario y urgente obedecer las enseñanzas de Jesucristo. El Espíritu Santo es nuestro Ayudador; siempre nos guiará a la obediencia a la palabra del Señor Jesucristo. Y no solo para enseñarnos y capacitarnos para la vida de servicio al Señor, sino para que no nos salgamos del camino de su luz, para mantenernos en el camino de la Verdad y la Vida, para corregirnos si hiciera falta y hacernos volver de cualquier paso dado en tinieblas al camino de su luz.

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