No solo de pan

Bienvenido a mi blog. De forma sencilla puedo decirte que para mí Jesucristo es la vida. Siempre le estaré agradecido por el día en que llegó a mi vida y me ayudó a creerle. Cada día encuentro en la oración y en sus enseñanzas aliento y dirección. Sé que un día estaré con él para siempre en el cielo. Espero que encuentres en las palabras que escribo inspiración para creerle y seguirle.

Mateo 7:2-5

Estamos llamados, por el mismo que nos salvó, a crecer a la medida de su estatura.
No podemos aplicar otra medida a nuestra vida ni debemos exigir a otros el crecimiento hacia otra medida que no sea la de la estatura de Jesús.

Si enseñamos a otros a crecer en Jesús será porque nosotros también estamos creciendo. Y si juzgamos el crecimiento de otros, aprobando o desaprobando, tengamos en cuenta el aplicarnos a nosotros mismos los criterios con los que vamos a aprobar o desaprobar el crecimiento de los demás. Si señalamos sus faltas a otros es porque nosotros ya nos hemos limpiados de esa suciedad y ahora nos disponemos a hacer misericordia recordando que si queremos seguir firmes miremos con atención no caer nosotros mismos.

Más bien usemos nuestro crecimiento para bendecir y no para juzgar. Usemos el fruto que da nuestro esfuerzo para enseñar a otros a esforzarse de tal manera que den fruto.
Usemos las superaciones de nuestros obstáculos para enseñar a otros a superar los suyos. Usemos las victorias en nuestras debilidades para ayudar a otros a vencer. No excluyamos, perdonemos, y ayudemos, porque entonces estamos calificando para recibir, Lucas 6:37,38.

Posted in