Salmos 42:1,2; 63:1-5
Oremos que el mismo Señor nos de hambre y sed, un deseo profundo, de pasar tiempo en su presencia. Busquémosle sin descanso hasta que estemos delante de él.
En su presencia para estar a sus pies recibiendo su palabra; palabra que sostendrá nuestro futuro. Lucas 10:38-42.
Para entregarnos en adoración y derramar nuestro perfume en gratitud y alabanza. Juan 12:1-3.
Para recibir revelación de su gloria y conocer más profundamente su persona y obra. Marcos 9:2-8.
Para venir delante de él y ser bendecidos con sanidad y libertad. Marcos 3:7-11.
Para ser restaurados a su plan para nosotros. Juan 21:15-17.
Para ser investidos de poder de lo alto y servirle en su voluntad. Lucas 24:45-49.
