Hebreos 12:1,2
Aquella persona que ha creído en Jesucristo tiene que ponerlo en el centro de su vida, tiene que hacer girar toda su vida en torno a Jesús. Solo así podrá experimentar la vida en abundancia que él nos da, Juan 10:10.
Hebreos 12:1,2. Solamente unidos a Jesucristo es que podemos transitar por la vida en este mundo sin perder nuestra fe, la fe que nos salva.
Juan 16:33. Solamente podremos soportar los sufrimientos en este mundo sin ser vencidos por el enemigo de nuestras almas si nos mantenemos unidos a Jesús.
Solamente en Cristo tendremos cada vez nuevas fuerzas para cubrir nuestras necesidades:
Filipenses 4:13, nuevas fuerzas para las necesidades naturales;
Efesios 1:28,29, nuevas fuerzas para las necesidades espirituales y de servicio.
Juan 15:5. Solamente unidos a Jesucristo es que podremos vivir nuestra nueva vida como hijos de Dios con verdadero sentido y propósito.
2ª Corintios 5:17. Solamente en Jesucristo podremos experimentar los cambios necesarios para construir lo nuevo que tiene él para nosotros, pero además despojarnos y desechar lo viejo que nos esclaviza y hace daño.
Mateo 11:28-30. Cuando hacemos girar nuestra vida en torno a Jesús es cuando la vivimos con verdadero descanso. Eso significa vivir con la paz de Dios, con la bendición de Dios.
Poner a Jesucristo en el centro de nuestras vidas es tomar dos decisiones trascendentes.
Una, como dice Hebreos 12:1, abandonar toda práctica de pecado y además no permitir que nada sea un peso, es decir nos estorbe, a la hora de nuestra relación con Jesús.
Dos, como dice Mateo 11:28-30, llevar su yugo que es fácil, es decir edificar nuestra vida en obediencia a su Palabra.
