No solo de pan

Bienvenido a mi blog. De forma sencilla puedo decirte que para mí Jesucristo es la vida. Siempre le estaré agradecido por el día en que llegó a mi vida y me ayudó a creerle. Cada día encuentro en la oración y en sus enseñanzas aliento y dirección. Sé que un día estaré con él para siempre en el cielo. Espero que encuentres en las palabras que escribo inspiración para creerle y seguirle.

Efesios 5:15-18

Una vida sin Dios puede ser una vida de éxito, pero una vida sin Dios no tendrá garantías de ser una vida de plena satisfacción y mucho menos de seguridad de vida eterna. Entonces debemos asegurarnos de estar y de mantener una correcta relación con Dios. Esto nos lleva a la vida eterna y a la vida con propósito.

Nuestra relación con Dios tiene doble carril: la relación personal con Dios y la relación con Dios como su pueblo.
Es necesario un tiempo diario con Dios por medio de la oración y de la lectura y meditación de la Palabra. Es necesario un tiempo semanal con Dios por medio de la congregación. De ahí la importancia de perseverar en la comunión con los hermanos en la fe.

Cometemos un grave error al tomar la decisión de alejarnos de Dios cuando tenemos problemas. Y recordemos que alejarse de Dios es no orar ni leer su Palabra, no congregarse y no pedir ayuda y consejo de hermanos espirituales.
Tengamos siempre presente que vivir sin temor de Dios y no cambiar, nos conducirá al conflicto de corazón y al quebranto en nuestra vida, y en definitiva a vivir alejándonos de Dios.

El éxito según Dios es precisamente con Dios y en la voluntad de Dios. Por esto necesitamos ser llenos del Espíritu Santo. Para cuidar nuestra manera de vivir y aprovechar la nueva vida que Dios nos ha regalado viviéndola en su voluntad.

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