1ª Corintios 1:4-9
Nos ha dado comunión con Jesucristo. Derrama su gracia sobre nosotros. Nos enriquece espiritualmente. Nos da dones, es decir nos capacita espiritualmente. Nos mantiene firmes y esperanzados. Nos ayuda a ser irreprensibles, a vivir en santidad.
Nos llevará después de nuestra muerte con Jesucristo.
Así es Dios. Dios es fiel y hace su maravillosa obra en nosotros.
Este es el trabajo que hace en su iglesia porque así quiere Dios que sea su iglesia. Y así quiere que sea la iglesia que viene a llevarse, Efesios 5:27.
De esta manera seremos su iglesia estable y próspera (en el sentido más amplio de la palabra) y seremos de buen testimonio a los que nos rodean.
Dios es fiel y si continuamos creyendo él nos guarda de todo mal para que alcancemos la meta, 1ª Pedro 1:5.
Dios es fiel, está haciendo su buena obra en nosotros, y nosotros permanecemos unidos, como cuerpo de Cristo, en este parecer, pensando y sintiendo de la misma manera, en torno al mismo propósito, 1ª Corintios 1:10.
Dios es fiel y nos proveerá en todo de forma abundante. Mateo 26:53,54. Podemos orar a nuestro Padre Celestial y pedir su ayuda que sin duda vendría y sería sin límites. Pero nuestro ruego tiene que ser principalmente que se haga su voluntad.
Dios puede ayudarnos en las cosas grandes y en las cosas pequeñas; pero siempre que responde, su respuesta nunca es insuficiente. Jesús dijo que la vida que él nos da es abundante, Juan 10:10.
Cuando Jesús transformó el agua en vino, lo hizo en grandes cantidades y en calidad excelente. Cuando Jesús hizo que sus discípulos pescaran después de una jornada sin pescar nada, la pesca fue abundante. Cuando Jesús multiplicó los pocos panes y peces, con ello alimentó a una gran multitud y luego sobró. Cuando Jesús mandó a Pedro a pescar, Pedro pescó un pez y en su boca tenía dinero suficiente para pagar los impuestos de Pedro y de Jesús. Cuando Jesús envió a sus discípulos a predicar el evangelio, los envió sin nada y sin embargo no les faltó nada.
El apóstol Pablo nos enseña que si pedimos, la respuesta de Dios irá más allá de nuestros pensamientos y limitaciones, Efesios 3:20,21.