No solo de pan

Bienvenido a mi blog. De forma sencilla puedo decirte que para mí Jesucristo es la vida. Siempre le estaré agradecido por el día en que llegó a mi vida y me ayudó a creerle. Cada día encuentro en la oración y en sus enseñanzas aliento y dirección. Sé que un día estaré con él para siempre en el cielo. Espero que encuentres en las palabras que escribo inspiración para creerle y seguirle.

Juan 15:1-8

El Padre Celestial es el Labrador.
De él es todo. Él es quien hace la obra. Él tiene un propósito. Cada uno de nosotros somos suyos.

Jesucristo es la Vid Verdadera.
En él está la Vida. No hay otro Salvador que de Vida Eterna y Vida Plena. Por medio de él tenemos hoy vida abundante y en el futuro vida gloriosa.

Nosotros somos Ramas.
Unidos a la vid Verdadera seremos Ramas Verdaderas. Por nosotros correrá savia verdadera (Vida Verdadera). El fruto que daremos será verdadero.
Podemos tomar la decisión de no unirnos a Jesucristo o unirnos a otra planta o árbol pero ya no seremos verdaderos. No podremos ser verdaderos hijos de Dios, ni tener seguridad de vida eterna.

El Padre Celestial, el Labrador, hace todo para obtener fruto. Su gloria es que nosotros seamos sus ramas y demos fruto. Él lo pone todo y lo hace todo para que demos fruto. Nosotros solo tenemos que estar unidos a la Vid Verdadera.
En su presencia y por medio de su Palabra soy transformado, limpiado, capacitado para dar fruto.
Todo lo que yo necesito para estar unido a Jesús y dar fruto puedo pedirlo y lo tendré.

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